La manteca «colora» es típica del sur de España. Se utiliza principalmente para las típicas «tostadas» que se desayunan en Andalucía, aunque también se puede usar como salsa para carnes.
150 ml de aceite de oliva, 3 ajos, sal, 1 rama de tomillo, 1 cucharada de orégano, 1 hoja de laurel, 2 cucharadas de pimentón, 150 gr de manteca blanca.
El aceite puede ser nuevo, pero yo prefiero que hacerla con el que me ha sobrado de confitar carne, preferiblemente cerdo. Ponemos en un sarten el aceite junto con los ajos machacados, el laurel y el tomillo a fuego muy bajito, cuando este caliente añadimos la sal y el orégano, subimos el fuego, agregamos el pimentón y la manteca y apagamos inmediatamente. Tengamos en cuenta que si el pimentón se frie amarga luego.
Dejemos reposar un poco y lo guardaremos en un recipiente, preferiblemente en la nevera. Cuando nos quedo poca cantidad, podemos repetir la operación añadiéndole los restos de anteriores recetas, con ello conseguiremos que se nos forme un sedimento que dará sabor a la manteca.


El adobo era muy utilizado en la Edad Media para disfrazar el sabor de la carne o el pescado que estaban en malas condiciones, ya que sus ingredientes son muy intensos. Hoy en día, por suerte, esto no ocurre y el adobo se ha convertido en un aliño tradicional para muchos pescados y carnes. El que nos ocupa en concreto, es el que se le hace habitualmente al pescado en el sur de España.

