Un postre original, refrescante y nutritivo.
200 gr de cobertura de chocolate, 2 cucharadas de miel, 250 ml de nata líquida, 600 ml de agua.
Poner la nata y la miel en un cazo, y llevarlas a ebullición a fuego suave. Trocear el chocolate y ponerlo en un cazo. Calentar este al baño maría. Fundir lentamente, moviendo de vez en cuando.
Retirar los cazos del fuego y mezclarlo en otro recipiente. Dejar enfriar y pasarlos a una fuente de cristal. Dejar enfriar 2 h en el frigorífico. Servir frío.
