Es el plato portugués por excelencia. Es un revuelto de bacalao, con cebolla y patatas, quizás su mejor elaboración sea la que se realiza en el Sur de Portugal en la zona del Algarbe.
200 gr de migas de bacalao, 1 cebolla, 4 huevos, 100 gr de patatas paja, aceite de oliva, 5 aceitunas negras.
Desalar el bacalao, para ello lo podremos en remojo unas horas antes, cambiándolo de agua cada 30 m para que pierda la sal. Cuando este desalado, escurrirlo y reservar.
En una sarten poner un chorreón de aceite, cortar la cebolla en juliana y añadírsela. Cuando la cebolla este pochada, agregar el bacalao y, sin dejar de remover, las patatas paja. Remover todo el conjunto y mezclar con los huevos, justo antes de que se terminen de cuajar los huevos, emplatar ya que el huevo se debe de terminar de cuajar en el plato. Adornar con las aceitunas y servir caliente.




El adobo era muy utilizado en la Edad Media para disfrazar el sabor de la carne o el pescado que estaban en malas condiciones, ya que sus ingredientes son muy intensos. Hoy en día, por suerte, esto no ocurre y el adobo se ha convertido en un aliño tradicional para muchos pescados y carnes. El que nos ocupa en concreto, es el que se le hace habitualmente al pescado en el sur de España.